Thesaurus de remedis secretis

Introducción Primera Parte Segunda Parte

thesourus1Existe en el momento actual una intensificación del estudio de las ciencias, no sólo como disciplinas profesionales, sino como objeto de interés para el público erudito. Se da en éste una curiosidad especial por conocer el pensamiento científico de la época medieval y, en particular, de la época renacentista, en que se inicia la verdadera revolución de aquéllas, en aspectos tan esenciales de nuestra civilización como la medicina, la química, la astronomía, la botánica, la zoología, etc.

thesourus2Dichas ciencias constituyeron, desde entonces, el trasfondo de la ciencia moderna, al mismo tiempo que sirvieron de punto de partida para futuras investigaciones. Cierto, que su sistema de pensamiento está hoy ya superado; pero el llamado “humanismo científico” puede enseñarnos todavía, entre otras cosas, a recuperar el saber de la Antigüedad clásica y a conectar directamente con sus textos y tratados científicos mediante ediciones depuradas, libres de las incorrecciones y purgaciones del medievo. Esta manera de hacer las cosas favoreció, en aquel tiempo, la renovación, aunque ésta estuviese también constituida por corrientes extraacadémicas, particularmente en el campo de la medicina y de la alquimia.

thesourus3Por eso, a principios del siglo XVI, se produjeron en Europa una serie de cambios en el ámbito de la ciencia que, en el siglo XVII, llegaron a imponerse, con una gran repercusión en la ciencia moderna. El Tesoro de los Remedios Secretos, obra firmada con el seudónimo de Evónimo Filiatro, fue uno de esos libros que contribuyeron a esta renovación científica; aunque, para la gran mayoría de eruditos, continúa siendo completamente desconocido. Su contenido, salvando los condicionamientos de la época, es tanto más interesante, cuanto que trata del más preciado tesoro que existe: la salud. Tal vez por eso, quiso el autor titular muy oportunamente a su libro “Tesoro”; ya que en él se contienen todos aquellos remedios, extraídos de las plantas, de los animales y de los minerales, que pueden ser útiles para la salud. Sobre todo, se trata de obtener la “quintaesencia” de cada cosa, destinada a vivificar, fortalecer y rejuvenecer la vida del cuerpo humano; así como, también, a contribuir a su embellecimiento. El autor considera — y lo recalca varias veces a través del libro — que un tesoro no sirve para nada, si permanece oculto en la naturaleza. thesourus5Frente a muchos médicos de su época, avaros de algunos conocimientos que ocultaban, para asegurarse en exclusiva pingües beneficios, nuestro autor intenta poner a disposición de todos y, en particular, de médicos y farmacéuticos, el Tesoro de los Remedios Secretos, para la conservación o restitución de la salud. Tal vez, por esta razón, escogió el seudónimo Evónimo Filiatro, nombre que proviene del griego y parece significar “amigo de la salud” o “amante de la medicina”.

Thesaurus de remedis secretis. bodegon

FICHA TÉCNICA

 Facsímil

Lyon, 1557. Impreso custodiado en la Real Biblioteca del Monasterio de El Escorial.

Contiene 44 grabados botánicos y 36 con hornos, aparatos destilatorios y otros utensilios de laboratorio.

Impreso a 4 colores, sobre papel hilo verjurado de fabricación especial, en trama estocástica; cosido a mano, envejecido, dorado de cantos y encuadernado en piel de cabra con nervios y la parrilla escurialense estampada en seco. 527 páginas en formato Formato 12 x 8,5 cm. Tirada limitada y autenticada con acta notarial a 999 ejemplares.thesourus4

Estudio

Este volumen, complementario a la edición facsímil, incluye un amplio estudio de la vida del autor, su obra y la relevancia de su figura en el Renacimiento Científico. Cuenta con la traducción completa, con infinidad de notas, directamente del impreso original latino. Consta de 752 pág. y 46 grabados a todo folio, de la colección de estampas de la laurentina, que incluyen personajes de la época así como portadas de otras ediciones y materias afines. Del mismo modo tiene una extensa bibliografía e índice de autores citados. D. Andrés Manrique, Dr. en Sciences Religieuses por la Universidad de Estrasburgo y Lcdo. en Filosofía por la UCM, y D. Agustín Fernández, escritor, destilador y Lcdo. en Ciencias Químicas por la UCM han sido los responsables de que una obra de tal magnitud viera la luz.

COEDICION REALIZADA POR PATRIMONIO NACIONAL Y CÍRCULO CIENTÍFICO.COEDICION REALIZADA POR
PATRIMONIO NACIONAL Y CÍRCULO CIENTÍFICO.

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